lunes, 18 de junio de 2012

Templo de jerusalen

templo de jerusalen

El templo de Jerusalén fue un santuario del pueblo de Israel, situado en la explanada del Monte Moria, en la ciudad de Jerusalén donde se ubican en la actualidad la Cúpula de la Roca y la mezquita de al -aqsa. Según lo escrito en la Biblia, la construcción del Templo de Salomón se realizó en el siglo X a.C. ( 960 a.C.), para sustituir el Tabernáculo que durante siglos, desde el Éxodo, se venía utilizando como lugar de reunión y de culto a Dios. El Templo propiamente dicho, según la descripción de la Biblia, era un edificio pequeño, orientado sobre un eje longitudinal en dirección Este-Oeste. El edificio debió tener una longitud interior de aproximadamente 27 metros, 9 metros de ancho y una altura de también 13,5 metros (60×20×30 codos). Sus dimensiones, por tanto, eran más bien las de una capilla palatina, ya que el culto se hacía desde su exterior. A ambos lados de su entrada se erigieron dos columnas, llamadas Jaquín y Boaz. Los sacerdotes y el rey entraban en el Templo a través de una gran puerta enchapada en oro, de aproximadamente 10 metros de alto y 4 de ancho. Tras de esa puerta se encontraba el vestíbulo de entrada, el Musam. Después de este vestíbulo, se encontraba la estancia principal, el Hajal o Santo, iluminado a través de unas ventanas altas. La anchura y longitud guardaban una proporción de 1:2, lo que significa que la planta del Hajal estaba compuesta por un doble cuadrado. El forjado de piedra se cubrió con un solado de madera de cedro. Las paredes del «Hajal» se cubrieron con láminas de cedro, traídas de las montañas del Líbano, el mismo material de las vigas del forjado. La tercera cámara, el Pemir, Kodet HaKodasht, se encontraba en la parte trasera, a un nivel más alto que el Heijal, y sólo podía accederse a él subiendo por una escalera. El Pemir tenía la forma de un cubo de aproximadamente 10×10×10 metros (20×20×20 codos), y en su centro se ubicó el Arca de la Alianza. Éste era un arcón grande, hecho de madera de acacia, cubierta con planchas de oro y con cuatro anillas a las esquinas en las que se ponían varas para transportarla. Dentro del Arca se guardaron las Tablas de la Ley, entregadas por el mismo Dios a Moisés. En estas Tablas se grabaron los Diez Mandamientos, sirviendo de conexión entre Dios e Israel. Durante los tiempos del Éxodo del pueblo judío el Arca estaba oculta en el Tabernáculo, que fue finalmente traído a Jerusalén por el rey David. Ya se había acreditado, según la descripción de la Biblia, el poder de Dios a través del Arca cuando se derrumbaron las murallas de Jericó al pasar los judíos ante ellas con el Arca. El edificio se situó en el monte Moriá, que en tiempos del rey David constaba con una cima de aproximadamente 40×100 metros. Durante el reinado de Salomón se agrandó. Pero fue en los tiempos del rey asmoneo Herodes cuando su superficie se aumentó hasta formar una explanada de aproximadamente 500 metros de largo por 300 metros de ancho. El patio interior del Templo se rodeó por un muro formado por tres capas de bloques de piedra cubiertas por vigas de madera de cedro. En este patio interior podían entrar los peregrinos y las masas de fieles, pero el Santuario del Templo sólo era accesible al rey y a los sacerdotes. La construcción del Templo de Jerusalén fue el evento más importante del reinado de Salomón, gracias al cual su nombre se ha recordado hasta 30 siglos después de su muerte. Ya en la biblia el Templo había acaparado la mayoría de los escritos donde aparecía el rey Salomón. Su fama ha trascendido los tiempos, influyendo –como edificio ideal diseñado por el mismo Dios– en la concepción de edificios como Santa Sofía de Constantinopla o el Monasterio de El Escorial. Después de la muerte de Salomón, el templo sufrió profanaciones no sólo con las invasiones sino con la introducción de deidades siro-fenicias en ciertos periodos y sólo se restauró en varias ocasiones como en los reinados de Ezequías y Josías. Finalmente fue destruido por el rey babilónico Nabucodonosor II en 586 a. C., que además llevó cautiva a una gran parte de los habitantes del Reino de Judá hacia tierras caldeas.

viernes, 8 de junio de 2012

la sabana santa

También llamada Síndone o Santo Sudario es, según una constante tradición y como parecen verificar los numerosísimos estudios que se han llevado a cabo sobre el tema, el lienzo o sábana de la cual nos hablan los evangelios: la sábana nueva y limpia en la cual José de Arimatea, con ayuda de Nicodemo, envolvió el cuerpo de Jesús tras su muerte en la cruz [Mt 27, 57ss; Mc 15, 42ss; Lc 23, 50ss; Lc 24, 12ss; Jn 19, 38ss; Jn 20, 5ss]. Es una gran pieza de lino de 4'41 m de largo y 1'13 m de ancho (después de la restauración del año 2002), amarillenta, raída, sucia, manchada de sangre y quemada. Actualmente se encuentra en la catedral de San Juan Bautista de Turín (Italia).

martes, 5 de junio de 2012

SOMOS

El 8 de junio es el día en que desde SOMOS queremos agradecer toda la implicación y el apoyo que reciben las ONG por parte de sus socios y colaboradores. Pero este día, también debe convertirse en un movimiento solidario masivo. Ya que SOMOS ASÍ, y sabemos que todo el mundo puede sentir lo mismo, proponemos un reto común: El 8 de Junio sal a la calle con algo al revés. Demostremos entre todos que podemos darle la vuelta a las cosas y vivir en un mundo mejor. Que se note la presencia de más de 3 millones de personas solidarias, y que este movimiento de entusiasmo y felicidad pueda contagiar al resto de la sociedad a hacer lo mismo.

viernes, 18 de mayo de 2012

medios de comunicacion

Con el término medio de comunicación (del latín medĭus), se hace referencia al instrumento o forma de contenido por el cual se realiza el proceso comunicacional o comunicación. Usualmente se utiliza el término para hacer referencia a los medios de comunicación masivos (MCM, medios de comunicación de masas o mass media); sin embargo, otros medios de comunicación, como el teléfono, no son masivos sino interpersonales. Los medios de comunicación son instrumentos en constante evolución. Muy probablemente la primera forma de comunicarse entre humanos fue la de los signos y señales empleados en la prehistoria,[1] cuyo reflejo en la cultura material son las distintas manifestaciones del arte prehistórico. La aparición de la escritura se toma como hito de inicio de la historia. A partir de ese momento, los cambios económicos y sociales fueron impulsando el nacimiento y desarrollo de distintos medios de comunicación, desde los vinculados a la escritura y su mecanización (imprenta -siglo XV-) hasta los medios audiovisuales ligados a la era de la electricidad (primera mitad del siglo XX) y a la revolución de la informática y las telecomunicaciones (revolución científico-técnica o tercera revolución industrial -desde la segunda mitad del siglo XX-), cada uno de ellos esenciales para las distintas fases del denominado proceso de globalización. Contenido

martes, 20 de marzo de 2012

simbolos judios

menorah Candelabro de siete brazos. Pueden tener formas diferentes. Su origen se encuentra en el Antiguo Pacto. Moisés bajo la dirección de Dios recibió el mandato de confeccionar una Menorah de oro puro que debía ser colocado en el tabernáculo (Exodo 25:31-40). Sobre el significado espiritual de la Menorah, los siete brazos representan la perfección de Dios, ya que el número siete en las Escrituras es el número de la perfección. La luz de la Menorah representa la perfecta y eterna luz de Dios. la estrella de david Se encuentra en las sinagogas, templos, hogares y como joya en el cuello, anillos o pulsera. Es un símbolo muy antiguo, pero nadie sabe en realidad su origen exacto. Una posibilidad es que el Rey David tuviera un escudo con ese símbolo; otra que por tener seis puntas y seis espacios, doce en total podría ser el orden y modelo de los campamentos de las Tribus de Israel alrededor del Tabernáculo (Números 1:50 y 2:1-34)

Doce tribus de israel

Según el Génesis (del hebreo: בְּרֵאשִׁית‎, Bereshit, "el principio"), Abraham engendró a Isaac; que a su vez engendró a Jacob que tuvo doce hijos.

Estos doce hijos serían posteriormente reconocidos como los patriarcas de donde provienen las doce tribus de Israel entre las que Josué repartió la Tierra Prometida, la tierra de Canaán, Judea y hoy Israel tras el regreso de Egipto. De todas las tribus, la de Leví se dedicó al sacerdocio por mandamiento divino, por lo que no se le asignó tierra. En cuanto a José, en el reparto de las doce tribus se le dio trato de tribu a los descendientes de sus hijos Efraín y Manasés, porque eran una tribu poderosa y podrían conquistar las tierras que les asignaba;[1] es por esto por lo que a Efraín y a Manasés se les otorga tierras entre los doce y no se menciona a alguna tribu de José. No quiere esto decir que la parte de José fuese el doble que la de sus hermanos, porque siendo estrictos los lotes de tierras entregados eran muy desiguales en cuanto a su extensión geográfica, pero es indicativo de que se le concedía una importancia mayor que a los restantes hermanos.